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          Ser piloto de Fórmula 1

          Ser piloto de Fórmula 1

          Llegar a la Fórmula 1 sin gastarse cuatro millones de euros en la formación del piloto significa ser un caso muy especial

          ¡Papá, yo quiero ser como Fernando Alonso! Esta es una frase muy pronunciada en los hogares españoles hoy en día, pero sólo intentar lograrlo supone un enorme sacrificio para la familia que, pese a ello, no asegura ni de lejos la consecución del éxito. Y es que el piloto nace, pero también se hace.

          • Autor: Juan Manuel Daganzo |
          • Fecha de publicación: 6 de septiembre de 2007

          Los primeros pasos

          Llegar a ser un bicampeón mundial de cualquier especialidad deportiva es un hecho suficientemente destacable como para cambiar la actitud de una sociedad entera hacia dicho deporte y quienes lo practican. Lo hemos vivido en los últimos 20 años con el tenis, el ciclismo, los rallies, el baloncesto... y ahora la Fórmula 1 en España, un país que acaba de despertar a los pit stops, las 'trazadas conservadoras' y los 'rebufos apurados', términos mucho más comunes en Francia, Italia o Gran Bretaña hasta hace tan sólo tres años. Los éxitos del piloto asturiano y una cobertura mediática masiva han logrado desbancar incluso al todopoderoso fútbol de las conversaciones matutinas en los bares y lugares de ocio de la geografía nacional. Además, las empresas que tuvieron la habilidad de apuntarse al carro de la victoria en forma de mecenazgo y acuerdos de patrocinio ya recogen pingües dividendos, gracias a una avalancha consumista fruto del optimismo que transmiten los triunfos patrios en la cumbre tecnológica del deporte del motor.

          Casi sin quererlo, hemos introducido los conceptos de inversión, imagen de marca y beneficios y, en este caso, todos ellos dependen de la capacidad de nuestro representante para ganar más y más Grandes Premios. Así, las empresas desean ante todo que 'la gallina de los huevos de oro' dure muchos años en la cúspide de la competición, pero no por ello dejan de buscar a un sucesor, a alguien que siga amortizando los esfuerzos económicos realizados alrededor de la figura de Fernando Alonso y de la Fórmula 1. A eso hay que unir el fervor de los niños y jóvenes por este ídolo de masas, así como una coyuntura económica favorable a la búsqueda de nuevas formas de negocio, algo que en el automovilismo deportivo español se ha traducido en la creación de circuitos y otras infraestructuras de alto nivel, así como nuevos certámenes de monoplazas y equipos que participen en ellos. En definitiva, hay un buen campo de cultivo para la formación de pilotos (e ingenieros, mecánicos, diseñadores...).

          Mejorar al volante requiere muchísima concentración, capacidad de análisis, voluntad de superación y un nivel de competitividad por encima de la media

          Cantera de pilotos

          Así pues, hoy ya existe una cantera de pilotos españoles con posibilidades de entrar al selectísimo mundo de la Fórmula 1. Además de Pedro de la Rosa, tercer piloto del equipo McLaren-Mercedes, y Marc Gené, probador de Ferrari, también Adrián Vallés tiene un pequeño hueco en el equipo Spyker. Pero, ¿cómo se llega ahí? ¿qué se debe hacer para ser uno de los 22 hombres que en todo el mundo pueden alinearse en una parrilla de salida de un Gran Premio de Fórmula 1? Es una pregunta muy complicada de responder y nada asegura que el objetivo se vaya a alcanzar, pero trataremos aquí de repasar el camino que una familia podría seguir para convertir a uno de sus miembros en un piloto profesional de altura.

          • Millones de euros. El primer paso consiste en echar un vistazo a las cuentas bancarias de la familia, porque el automovilismo ha sido tradicionalmente un deporte de élite, y aún hoy es complicado abrirse camino sin un soporte económico muy fuerte. Aunque haremos una aproximación en cada escalón, llegar a la Fórmula 1 sin gastarse cuatro millones de euros significa ser un caso muy especial.
          • Cuanto más niño, mejor. La siguiente tarea debería ser asegurarse de que el candidato no tiene más de seis o siete años. Eso no significa que un chaval de diez o incluso 12 años no pueda triunfar en el automovilismo (Andy Priaulx, bicampeón del Mundial de Turismos, sirve de ejemplo en este sentido), pero sus oportunidades menguan a la vez que el niño crece.
          • Ser un apasionado. No menos importante que los dos anteriores requisitos es descubrir si existe verdadera pasión en el posible piloto. Lejos de ser un pasatiempo o un juego, constituye una apuesta muy seria que condicionará de forma inevitable la vida familiar (tanto más cuanto mayor sea el porcentaje de patrimonio destinado a su formación deportiva) y social del niño. Así pues, una buena técnica es dejar que sea él o ella quien manifieste claramente su orientación, sin recibir la menor presión de su entorno, pero sabedor del camino que tiene ante sí.

          Si se cumplen las tres condiciones anteriores conviene estudiar cuáles son los siguientes requisitos:

          • Vidas paralelas. Lo primero que hay que tomar en consideración es que ser piloto significa tener dos vidas paralelas, con el consiguiente esfuerzo para un niño. Una de ellas es muy similar a la de cualquier otro chaval, con mucho énfasis en su formación académica. En este sentido, dominar varios idiomas (por este orden, inglés, italiano y francés) y optar por una carrera técnica en la universidad son condiciones muy importantes que podrá aplicar a su segunda vida, la de piloto, que abarcará inicialmente sólo fines de semana y que no salpicará al resto de la semana hasta que el piloto alcance peldaños muy altos ya en la jerarquía de categorías de promoción hacia la Fórmula 1.
          • Mentalidad de campeón. Una educación emocional fuerte puede ser también clave en personas que se verán sometidas a fuertes presiones durante su carrera, empezando por una casi ausencia de tiempo libre desde la niñez, que contrastará con el ocio generalizado de sus amigos.
          • Fuerza bruta. El ejercicio físico es otro de los puntales básicos en la formación de un piloto, tanto para aprender a controlar las enormes fuerzas que un coche puede ejercer sobre el cuerpo de su piloto como por la muy necesaria estimulación de los reflejos y la coordinación psicomotriz que supone.
          • Fuerza mental. Establecer una seria disciplina de entrenamiento físico general ayudará al principiante a aplicar otra similar a las tareas de pilotaje. Mejorar al volante requiere muchísima concentración, capacidad de análisis, voluntad de superación y un nivel de competitividad por encima de la media. No obstante, jugar un partido de fútbol o correr 5.000 metros al día no está reñido con ninguna de las anteriores cualidades.

          De los karts al infinito

          Si nuestro candidato cumple todas las condiciones nombradas hasta ahora, ya puede empezar a correr, y no tendrá muchas más formas de hacerlo que subido a un kart, coches de estructura tubular, ruedas pequeñas y ligerísimo peso. Eso sí, existe una pléyade de modalidades en el mundo de los karts, así que debería empezar en la subcategoría correspondiente a su edad (cadete-alevín, junior, Inter A o Inter C) de certámenes regionales y siempre con buenos medios técnicos. Eso no significa rodearlo de mecánicos y alejarlo del trabajo 'manual'. Los mejores pilotos del mundo saben muy bien lo que es limpiar hasta la última pieza de su kart un sábado por la tarde. Eso sí, para lograr destacar ante los ojeadores hace falta contar con un coche rápido y efectivo, por lo que el presupuesto de, por ejemplo, el campeonato catalán de karting con un coche competitivo puede acercarse a los 40.000 euros anuales.

          El siguiente paso es saltar a categorías nacionales e internacionales, y lograr una buena colocación en un mundial o en pruebas muy destacadas (como el Trofeo de la Industria, uno de los torneos de karting más importantes del mundo que se celebra cada año en Italia) puede abrirle muchas puertas a nuestro piloto. Fernando Alonso fue Campeón del Mundo Junior en 1996, y Lewis Hamilton fue Campeón de Europa de Fórmula A, el peldaño más alto del karting internacional. La inmensa mayoría de los actuales protagonistas de la Fórmula 1 tienen un extenso palmarés en este primer peldaño de la competición, clave para mejorar no sólo la técnica, sino también la 'pillería' que un buen piloto debe tener en la lucha cuerpo a cuerpo. Allí se debe permanecer durante, al menos, tres años y el coste que debe asumirse para correr ascenderá a unos 200.000 euros, también en función de las carreras que se disputen.

          Para lograr destacar ante los ojeadores hace falta contar con un coche rápido y efectivo, lo que puede suponer 40.000 euros anuales

          Monoplazas

          En función de los resultados obtenidos en karting, hay que plantearse el salto a los monoplazas, y esto en España es casi sinónimo de Campeonato de España de F3, una categoría gestionada por GT Sport, la empresa del ex piloto español Jesús Pareja. Tener un certamen con chasis Dallara F306 y equipos muy profesionales casi equipara a nuestro país con los de más tradición de Europa, aunque no goza del prestigio internacional de la F3 británica, por ejemplo. En todo caso, es una escuela ideal para pilotos que han destacado de una forma muy especial en karts. Allí deberían mantenerse una o dos temporadas, quizá una de ellas en la subcategoría B (con antiguos chasis F300) y en esos años desembolsará unos 500.000 euros, ya que la temporada en la categoría A puede costar 50 millones de las antiguas pesetas. El objetivo en este segundo año debería ser ganar el campeonato y, si se cumple, el premio para el vencedor era hasta 2006 un 'test' en el equipo Toyota de Fórmula 1 (porque la marca japonesa abastecía los motores de dos litros y 200 caballos a todos los coches). Así, pilotos como Borja García, Andy Soucek o Ricardo Risatti han tenido la oportunidad de vivir la experiencia más cercana a disputar el Mundial de toda su carrera.

          Muy pocos pilotos en España han llegado a esta fase, pero los afortunados que lo han conseguido se han concentrado inmediatamente en disputar las World Series by Renault, la GP2 o ambas. Y si hasta entonces había sido importantísimo elegir un buen equipo que les representara, en estas especialidades es aún más trascendental. De hecho, tener un manager que represente los intereses del piloto es casi imprescindible. Tests de pretemporada con formaciones punteras, negociaciones para contar con material de primera y fichar como primer piloto del equipo pueden ser procesos que cambien sustancialmente el papel que nuestro protagonista tendrá a lo largo del año. Y ¿cuál es la diferencia entre las dos categorías que planteamos? La primera es sucesora del Open Nissan que ganó Fernando Alonso en 1999 y que le abrió las puertas del equipo Minardi, con monoplazas de 3.5 litros y 450 caballos de potencia. Disputan carreras a lo largo y ancho del continente europeo, y cuenta ya con un gran nivel de equipos y pilotos. Allí corrieron los ya nombrados Borja García y Andy Soucek el año pasado antes de dar el salto a la GP2, categoría de plata del automovilismo deportivo mundial, y la temporada no les costó menos de 600.000 euros (o, al menos, lo habrían pagado si no contaran con la ayuda de sus patrocinadores).

          GP2

          Ya estamos en la GP2. No ha sido una tarea fácil, porque ha sido necesario labrarse un palmarés de mucha relevancia antes de entrar en esta categoría, ya que de lo contrario ni una buena talonera le aseguraría a cualquier piloto lograr un puesto dentro de una formación con opciones a la victoria del campeonato. En todo caso, habrá que preparar nada menos que 1,2 millones de euros para asegurarse un buen tratamiento durante toda la temporada. Es muchísimo dinero, pero contentará a los patrocinadores por su amplia cobertura televisiva en toda Europa. Además, el calendario es paralelo al de la Fórmula 1, así que es complicado estar más cerca de la categoría reina que como parte de las parrillas de la GP2. Actualmente, los españoles Javier Villa, Borja García, Andy Soucek y Roldán Rodríguez tratan de abrirse camino hacia la ansiada Fórmula 1 desde el mejor trampolín posible, pero para tener serias opciones de ser reclamado por algún equipo de la Máxima habrá que estar regularmente entre los cinco primeros de la clasificación. Esto no es nada fácil si tenemos en cuenta que allí confluye lo mejorcito de cada país y que el coche a lidiar es un Dallara con motor Renault de 4.0 litros, 600 caballos y sin control de tracción.

          Villa, asturiano como Alonso, ya ha ganado dos carreras y se acerca a la parte alta de la tabla del campeonato 2007 de GP2. Es, además, el piloto más joven del campeonato, con apenas 19 años. Han sido casi dos décadas consagradas a su formación como persona y como piloto que, en el mejor de los casos, se traducirá en pruebas para un equipo de Fórmula 1 y quizá fichar para una temporada. ¿Cuánto dinero cuesta eso? Mucho. Depende de las credenciales del piloto, de forma que oscila entre la gratuidad con la que Alonso entró en Minardi en 2001 y los 1,5 millones de euros que el equipo Spyker pedía a cualquier piloto que quisiese sentarse en uno de sus coches durante sólo media temporada. De hecho, hubo un piloto llamado Sakon Yamamoto que pagó 16 millones de euros por una temporada en el equipo Super Auguri. Finalmente, corrió sólo siete carreras.

          El sueldo de algunos pilotos, un incentivo para llegar

          Si el gasto que tiene que soportar una familia que quiere que su hijo llegue a lo más alto del automovilismo es poco factible para la mayoría de ellas, en caso de que el niño triunfe, la inversión puede recuperarse en una sola temporada y, en ocasiones, en sólo media. Si no es así, basta con comprobar los sueldos de algunos pilotos, a los que hay que sumar los ingresos por patrocinio, que llegan en cantidades proporcionales al salario base. Por tanto, si se forma parte del grupo de los buenos, en pocos años puede amortizarse la inversión que supone llegar a lo más alto. El problema estriba en que el riesgo de la inversión es altísimo, dadas las poquísimas probabilidades de llegar a la cúspide.

          • Fernando Alonso (McLaren). Ganó 2 millones de euros hasta 2004, 3 millones de euros en 2005, 7,5 millones de euros en 2006, 25,5 millones de euros en 2007.
          • Lewis Hamilton (McLaren). Recibió 3.200.000 por 2007, gracias a sus resultados. Al inicio de temporada el sueldo previsto era de 200.000 euros anuales.
          • Sebastian Vettel (Toro Rosso). Cobró 180.000 euros por siete carreras.
          • Ralf Schumacher (Toyota). Le pagaron 18.000.000 por temporada hasta ahora, que ha tenido que dar un paso atrás y rebajarse él mismo el sueldo.
          • Michael Schumacher (Ferrari). Cobró 25,5 millones de euros de ficha en 2006, 65,5 si contamos patrocinadores. Actualmente cobra unos 20 millones de euros sin correr en Fórmula 1, sólo con sponsors.
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          ¿Podemos parar un coche metiendo la marcha atrás?

          ¿Podemos parar un coche metiendo la marcha atrás?

          Javier Costas

          Marcha atrás

          La semana pasada os torturamos con un Porsche en una prensa mecánica y un Mercedes que sufrió un tapizado muy cruel, pero esta vez, no nos vamos a quedar cortos. Imaginad que estais en un coche que se ha quedado sin frenos. Pensad en la forma más estúpida de parar el coche, eso es, insertando la marcha atrás hasta cargarnos la transmisión y lograr detenernos.

          En el programa “Cazadores de Mitos” se plantean esa posibilidad, ¿realmente se puede? Si se puede, ¿acortamos las distancias estándar de frenado? Lo comprueban con dos conejillos de indias turismos relativamente viejos, un Honda CRX y un Ford Crown Victoria automático a unos 80 Km/h. Os traemos un extracto del capítulo.

          El momento cumbre del vídeo es cuando el CRX cruza la línea blanca en el intento de detención con la “R”, recomiendo subir el volumen de los altavoces y colocar copas de cristal de bohemia cerca de los altavoces para vivir más intensamente la dolorosa experiencia. Por cierto, tras probar la frenada con la “R” con el automático, intentan hacer lo mismo con la marcha “P”, que se usa para estacionar. El morbo está servido.

          En la prueba de frenado, el CRX necesita 24,38 metros y el Crown Victoria 19,81, ambos sin ABS. Frenando con la marcha atrás, el Honda necesita 585,82 metros y el Ford 691,89. Decididamente, está claro qué es más eficiente.

          Como dicen en el vídeo “hay que ser un completo idiota para meter la marcha atrás con cambio manual en marcha” (por error) y en cuanto a los automáticos, hay dispositivos de seguridad que impiden cometer la salvajada de meter la “R” o la “P” en marcha, aunque claro, igual más de un modelo ni siquiera tiene esa protecciones y haciendo eso puede salir la caja de cambios por el techo solar. ¿Y si lo pruebo con el próximo DSG que coja?

          Chicos, no intenteis esto en casa, ni en el coche. Si os veis en la tesitura inicial, reducid marchas todo lo posible y no utiliceis el freno de mano hasta que la velocidad sea lo suficientemente baja. Es posible utilizar los guardarraíles para frenar, si aguantais la sobredosis de grima. Tirarse en marcha no es poco más inteligente que seguir en el coche.

          El programa es un especial de preguntas del público, el decimoquinto de la 5ª temporada (5x15).

          Gracias Emilio por tan jugoso vídeo, y recuerdos a Borja, que intentó lo mismo a 20 Km/h con su Honda Civic.

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          Un viaje cómodo y seguro empieza antes de arrancar


          Un viaje cómodo y seguro empieza antes de arrancar


          La posición ideal es aquella en la que, al mismo tiempo que el conductor se siente cómodo, permite un manejo fácil de todos los mandos y una rápida reacción ante cualquier imprevisto

          Algunos aspectos en apariencia tan elementales como la postura de conducción, la distancia entre el asiento y el volante, y la altura de ambos son determinantes para conseguir una posición más cómoda y segura. Pero estos no son los únicos elementos a tener en cuenta: la posición de las manos, el reglaje de los retrovisores, la altura del reposacabezas o la ropa que llevamos puesta también influyen en que el viaje se desarrolle con o sin molestias.

          Una postura cómoda y segura

          • Sentarse adecuadamente ante el volante retrasa la aparición del cansancio y permite responder rápidamente ante cualquier imprevisto.
          • Lo primero que tiene que hacer el conductor cuando se sienta volante es regular la altura y la posición de la banqueta del asiento, de manera que los pies puedan pisar a fondo los pedales y tenga una buena visibilidad.
          • Cuando se colocan los pies en los pedales, las piernas deben quedar ligeramente flexionadas con el objeto de disponer de fuerza suficiente para cuando necesite presionar el freno o el embrague a fondo.
          • Cuando suelte los pedales, ni sus rodillas ni sus muslos deben quedar excesivamente cerca del volante. Si ha comprado el coche recientemente, es posible que incluya la opción de regular la altura del volante. De cualquier forma, tenga en cuenta que no debe obstaculizar la visión de todos los indicadores del cuadro de instrumentos.
          • Si el asiento de su automóvil cuenta con ajustes relativos al peso del conductor, conecte correctamente la asistencia neumática del aire comprimido que los mueve.
          • En ningún caso haga uso de cojines u otros elementos porque impedirían una correcta sujeción en caso de accidente.

          Una inclinación a prueba de espaldas

          • Acto seguido, regule el respaldo del asiento para que las manos tengan un acceso cómodo a todos los mandos del vehículo.
          • No se siente ni muy lejos del volante (su cuerpo no estaría bien sujeto) ni muy cerca (los brazos muy flexionados le impedirían manejarlo con soltura).
          • Como referencia, el respaldo debe formar un ángulo de entre 90 y 115 grados con la 'banqueta'.
          • Compruebe si su posición es la correcta, apoyando los hombros en el respaldo del asiento y estirando el brazo izquierdo: la muñeca debe quedar exactamente sobre el volante.
          • Como norma general, un volante muy bajo, así como uno muy alejado, impiden mover los brazos con agilidad y eficacia.

          Cabeza y cuello resguardadas

          • No olvide que el reposacabezas es un elemento de seguridad pasiva, no de confort. Nunca lo coloque de forma que la cabeza quede apoyada en él.
          • Sitúelo lo más cerca posible de la parte posterior de la cabeza. La distancia ideal son cuatro centímetros.
          • Regule su altura de manera que la parte más elevada del reposacabezas quede a la misma altura que la parte superior de su cabeza, y que la parte central quede a la altura de sus ojos. En caso de accidente, un reposacabezas demasiado alto o bajo puede incrementar la gravedad de las lesiones.
          • Asegúrese de que el reposacabezas queda bloqueado: incline la cabeza hacia atrás con decisión. La posición del reposacabezas debe mantenerse inalterable.

          Manos al volante

          • Mantenga siempre las manos sobre el volante. Suelte sólo una de ellas para realizar las maniobras imprescindibles como puede ser el de cambio de marcha.
          • Conduzca siempre con las manos apoyadas en el volante. No las cruce sobre él y no lo coja ni por debajo ni por el interior.
          • No agarre el volante con fuerza porque lo único que conseguirá será la aparición brusca de fatiga y un agarrotamiento de la espalda.
          • Las posiciones más adecuadas de las manos, si consideramos el volante como un reloj, son las de las "nueve y diez", "nueve y cuarto", "diez y diez" y "diez y cuarto", según gustos. En una de estas posiciones, circulando en línea recta, podrá maniobrar mejor ante una emergencia.
          • En curvas cerradas, con la misma mano del lado hacia el que gira, y siguiendo con el símil horario, coja el volante a las 12 (si es muy cerrada, a las 9) y tire del volante hacia abajo, mientras abre la otra mano (siempre a las nueve) para girar el volante.

          Vestido para conducir

          • Las prendas gruesas limitan sus movimientos y disminuyen la eficacia del cinturón de seguridad en caso de colisión. Para viajes largos vista ropa holgada y cómoda.
          • Evite el uso de guantes, le harán perder el tacto del volante.
          • Preste especial atención al calzado. Si conduce con botas o zapatos de grandes suelas y/o plataformas corre el riesgo de pisar dos pedales a la vez; las sandalias abiertas o chancletas pueden doblarse o engancharse con los pedales, y unos tacones elevados le impedirán pisar con firmeza y precisión los pedales.

          Los retrovisores, los mejores guardaespaldas

          • Antes de iniciar la marcha revise los espejos retrovisores para comprobar su correcta orientación.
          • Si tiene que regularlos, hágalo con el vehículo parado y en terreno llano y recto. Manténgalos limpios para tener siempre una imagen nítida.
          • Centre el espejo interior tomando como referencia el perímetro de la luneta trasera. No obstante, de nada sirve tenerlo bien orientado si un exceso de bultos o de viajeros dificultan el campo de visión.
          • Para ajustar los exteriores, enfoque la carrocería y vaya separándolos hacia el exterior, justo hasta el momento en que comience a dejar de verse. De esta forma, conseguirá eliminar, prácticamente, los ángulos muertos.
          • Tenga en cuenta que el tamaño de los objetos en los espejos le da una idea aproximada de la distancia, pero por los espejos exteriores (que suelen ser convexos) se perciben las imágenes mucho más lejanas que por el interior (que suele ser plano). Acostúmbrese a calcular la distancia según el espejo por donde esté mirando.
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          La comodidad de los niños en el coche

          La comodidad de los niños en el coche

          Las marcas han mejorado considerablemente los sistemas de seguridad infantil, pero pocas incluyen ideas para conseguir un viaje entretenido

          Los accidentes de circulación son una de las principales causas de mortalidad infantil. Cada tres días un menor de 14 años fallece en la carretera por viajar sin los dispositivos de seguridad necesarios o por hacer un mal uso de ellos. De ahí la obsesión de los fabricantes por mejorar la seguridad de los vehículos. Sin embargo, los desplazamientos largos tienen otra exigencia: hacer que el viaje resulte cómodo a los más pequeños. Un aspecto que hasta ahora han descuidado la mayoría de las marcas, pero que empieza a ser imprescindible. Entre las ideas que se proponen, destacan bandejas para pintar, fundas para proteger los respaldos de pisadas, un proyector de cielo estrellado y un revolucionario sistema de navegación que, entre otras cosas, avisa de la duración del viaje y anima a los pequeños a dormir con él.

          • Autor: Azucena García |
          • Fecha de publicación: 3 de septiembre de 2007

          Diversión durante el viaje

          La mayoría de los niños y niñas disfruta en espacios abiertos en los que dar rienda suelta a su imaginación y jugar hasta cansarse. Por ello, un viaje en coche puede suponer un importante reto tanto para ellos como para los padres. Si el trayecto es corto, entretenerles con canciones o juguetes puede resultar fácil pero, ¿cómo conseguir lo mismo en un viaje largo? En general, son pocas las marcas de vehículos que tienen en cuenta este aspecto. La seguridad en el automóvil, como es lógico, concentra gran parte de los esfuerzos de los fabricantes, lo que ha llevado a los pequeños a reclamar parte de su atención.

          El objetivo es que los turismos sean una especie de salón de juegos en miniatura, que proporcione a la vez confort y seguridad

          El objetivo es que los turismos sean una especie de salón de juegos en miniatura que proporcione a la vez confort y seguridad. Así, al menos, se lo ha planteado un nuevo proyecto de investigación denominado KIDs CAR e impulsado por el Grupo Volkswagen. El estudio recoge informes, investigaciones y encuestas a clientes, que han permitido recabar información para determinar qué elementos son los más relevantes para los padres y los niños. En concreto, se centra en seis temas a partir de los cuales cada grupo ha aportado sus propias ideas. Estos son: suciedad y seguridad, ayuda a los padres, comodidad infantil, multiusos, dormir en el coche y juguetes apropiados para divertirse en cualquier vehículo.

          De acuerdo a estos parámetros, el grupo automovilístico ha probado en dos modelos familiares, el Volkswagen Touran y el Audi Q7, las aportaciones de unos y otros. Para ello se ha tenido en cuenta la posibilidad de adaptar el equipamiento del coche a cada edad, con elementos susceptibles de ser añadidos o suprimidos a medida que los pequeños dejan de serlo. "Siempre es posible realizar el equipamiento del vehículo para adaptarlo a los niños, así como volver al equipamiento inicial con facilidad", explican los autores del estudio, que apuestan por elementos que permitan recuperar el diseño habitual del turismo. El principal inconveniente, como suele ser habitual, es el precio. Se puede adquirir un Touran desde 21.460 euros, mientras que el Audi Q7 con equipamiento básico está a la venta a partir de 54.180 euros.

          Nuevo equipamiento

          Las ideas aportadas por el estudio han permitido añadir al equipamiento opcional de los turismos un espejo al alcance del conductor, que permite una visión óptima de la segunda fila de asientos para controlar en todo momento lo que hacen los niños. En cuanto a los asientos, se han incorporado fundas enrollables fáciles de limpiar, montar y desmontar para proteger de las pisadas el respaldo de los asientos delanteros; se ha instalado una plataforma giratoria en los asientos traseros para facilitar la colocación del cinturón de seguridad, y se ha dotado al respaldo de los asientos delanteros de una pantalla que se ajusta a la altura y la posición de los niños, una superficie rígida para pintar y un espacio con papelera y reposapiés.

          En los asientos se han incorporado fundas enrollables fáciles de limpiar, montar y desmontar para proteger de las pisadas el respaldo de los asientos delanteros

          También se han instalado persianas de protección solar para combatir el calor del verano, altavoces integrados en los laterales del reposacabezas, un soporte en las puertas para colocar botellas y una lámpara de lectura, un espacio con un calentador/refrigerador de bebida, un contenedor para desperdicios, un dispensador de toallas húmedas en el frontal, un proyector de cielo estrellado que permite crear una atmósfera acogedora y una red para los juguetes. Precisamente, el proyecto ha contado con la asesoría de la única Escuela Superior de Diseño de materiales didácticos y lúdicos en Europa, la escuela Burg Giebichenstein, en Halle a. d. Saale (Alemania), donde se concibieron ideas para desarrollar juguetes que no estropeen la tapicería ni distraigan al conductor.

          Incluso se han intentado adaptar las nuevas tecnologías a los más pequeños, con un sistema de navegación especial. Se trata de un aparato en el que, en una sola página, se presenta la ruta del viaje mientras un gusano "devora" el recorrido para que los niños se hagan una idea del tiempo que resta para llegar al destino. Además, el sistema explica el significado de las señales que aparecen a lo largo del viaje y un amigo virtual proporciona juego, entretenimiento y diversión: "Avisa de las pausas en el viaje y anima a los niños a realizar leves ejercicios de movimiento en sus asientos", explica el estudio. A la hora de dormir, el acompañante cierra los ojos y permanece en modo 'stand-by' para animar a los pequeños a dormir con él.

          Seguridad infantil

          Según datos del Real Automóvil Club de España (RACE), los accidentes de tráfico causan la muerte de un menor de 14 años cada tres días, heridas graves a dos menores cada 24 horas y lesiones leves todos los días a casi una decena. En la misma línea, la Asociación Española de Pediatría (AEP) advierte de que casi la mitad de los menores viaja sin las medidas de seguridad adecuadas para evitar las lesiones. "En torno al 40% de los niños viajan sin los dispositivos de seguridad necesarios o haciendo un mal uso de ellos", precisa el doctor Jorge Parise, miembro del Comité de Seguridad y Prevención de Accidentes de la AEP.

          Ante estos datos, es comprensible que los fabricantes de vehículos se esfuercen por conseguir automóviles cada vez más seguros y que surjan sistemas, como las sillas de retención infantil, con el mismo fin. "Llevar al niño en el regazo es terriblemente arriesgado", alerta el RACE. Cuando se trata de evitar lesiones, las sillitas homologadas y los cinturones de seguridad consiguen los mejores resultados al reducir hasta en un 75% el riesgo de fallecimiento y en un 90% el de lesiones en caso de colisión. "El 25% de los niños ingresados por lesiones presentarán secuelas definitivas que afectan al sistema nervioso central y a la esfera psíquica, alterando su desarrollo normal", subraya el doctor Parise, que recuerda que más de 1.300 niños y niñas han perdido la vida en algún siniestro en los últimos ocho años, lo que eleva al 53% la tasa española de fallecimientos infantiles provocados por accidentes en general, con los de tráfico a la cabeza.

          Siempre que se organice un viaje, hay que prever cualquier detalle desde que se sale de casa hasta que se llega al destino. Esto requiere acondicionar el automóvil con todas las medidas de seguridad necesarias para proteger a los pequeños. En el caso del cinturón, debe colocarse por encima de la clavícula y lo más bajo posible por encima de las caderas, mientras que las sillas deben adaptarse a cada edad, peso y talla. El sistema de anclajes ISOFIX se encarga, por su parte, de acoplar estas sillas al vehículo con unos puntos de sujeción rígidos que están atornillados o soldados a la carrocería y disponen de varios enganches. Así se consiguen asientos más fáciles de ajustar y, sobre todo, más seguros.

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