X FECHAS

x orden alfabetico

ENLACES


          + vistas

          VARIOS

          VARIOS

          Entrada al TALLER

          Leer más...

          AVISO DE LA GUARDIA CIVIL Y DEL RAC



          AVISO DE LA GUARDIA CIVIL Y DEL RACE



          A tener en cuenta:
          Robo de coches: Nuevo procedimiento. Lee esto y envíalo a quien creas conveniente.


          Imagina que vas a retirar tu coche que has dejado estacionado; Abres la puerta, entras, pones el seguro a las puertas, enciendes el motor y pones la marcha atrás.
          ¿No lo haces siempre así? Miras a la ventana de atrás por el espejo retrovisor y observas una hoja de papel grande pegada a la luna posterior. Entonces pones la palanca en punto muerto, abres tu puerta y bajas del coche para retirar el papel (o lo que sea) que te obstruye la visión.
          Cuando llegas a la parte posterior, aparece el ladrón de la nada, entra y se larga con tu automóvil -tu motor estaba encendido, tu maletín, bolso o cartera estaban dentro- y prácticamente te arrolla en su huida.

          El seguro no quiere saber nada.

          ESTA ES UNA NUEVA MODALIDAD, SI VES UN PAPEL POR EL RETROVISOR, ¡NO TE
          BAJES!

          Lárgate, puedes retirar el papel de la luneta más adelante, y agradecerás haber recibido este correo....y envíalo a tus amigos.....
          Esto no es una cadena......es un servicio amistoso.
          Leer más...

          El navegador del coche ¿ayuda o distrae?

          El navegador del coche ¿ayuda o distrae?

          Se aconseja programar este dispositivo que, bien utilizado, puede ahorrar combustible y tiempo

          Una de las innovaciones tecnológicas que más se ha generalizado y afectado a la conducción de los vehículos de hoy en día es la que se refiere a la utilización de los sistemas de navegación a bordo. Su floreciente industria asegura que estos dispositivos son capaces de ahorrar al usuario más de la décima parte del combustible necesario para llenar su depósito y un 13% del tiempo que invierte en sus trayectos.

          Sin embargo, los accidentes por distracción han crecido de manera desproporcionada en los últimos años y hay estudios que culpan a estos aparatos de desviar parte de la atención de los automovilistas, lo que se convierte en una conducta de alto riesgo. La recomendación básica es que nunca se debe manejar el navegador durante la conducción. Manipularlo cuando se está al volante es una distracción evidente, hasta el punto que desde la DGT se apunta la posibilidad de prohibirlo.

          Clara Fraile
          Febrero, 2007

          Un uso cada vez más extendido

          La inclusión de un navegador en el coche cada vez es más común. El uso de estos dispositivos se está extendiendo; buena prueba de ello es que el pasado año se vendieron en nuestro país cerca de un millón de sistemas portátiles y 200.000 vehículos con este asistente instalado de fábrica.

          Los navegadores muestran destinos prefijados, memorizan cualquier trayecto realizado y pueden almacenar información sobre puntos de interés, como áreas de descanso, alojamientos o estaciones de servicio.

          Richard Gravenhorst, director general para España y Portugal de la firma Harman Becker, asegura que las previsiones para 2007 apuntan a un crecimiento de las ventas de navegadores, sobre todo de los portátiles, hasta alcanzar los 1,5 millones de unidades, un 10% de la cuota de mercado en Europa. "Inicialmente eran demandados por profesionales como taxistas o comerciales, que necesitaban conocer direcciones nuevas cada día. A media que los precios han descendido, estos aparatos se han generalizado debido a su gran utilidad", comenta Gravenhorst, mientras explica que hay cuatro tipos de navegadores:


          Los que tienen una pantalla integrada de serie dentro de los vehículos de gama alta y media-alta.

          El precio de este dispositivo encarece el coche al menos en 1.000 euros.
          Los "after market" o de reposición, es decir los que se instalan en el salpicadero en un taller. Su precio, incluido el montaje, parte de 600 euros.
          Los sistemas móviles o portátiles, que pueden encontrarse desde 300 euros.
          Las agendas PDA que incluyen sistemas de telefonía y navegación. Su precio es mayor cuanto más novedosas son su tecnología y prestaciones, como reproductores de formatos MP3, WMA y otros entretenimientos multimedia, por ejemplo.

          Los últimos modelos cuentan, además de guía por voz, con una pantalla de navegación táctil TFT, rutas en 2 y 3D y tecnología Bluetooth, así como con la recepción de códigos TMC (Traffic Message Channel), una nueva tecnología para la difusión de información de tráfico, basada en la RDS (Radio Data System), que permite recibir a bordo del vehículo y en ruta información actualizada sobre el estado del tráfico. En España la emite Radio Nacional de España.

          ¿Cómo funciona? Utilidades

          Los navegadores calculan la mejor ruta para llegar a un destino sin ningún problema. Se trata de dispositivos vía satélite que mediante mapas e iconos ayudan en la orientación del conductor. Los últimos modelos ofrecen funciones multimedia, MP3, teléfono, Internet...Cuentan con pantalla táctil y visor de fotografía. Pero, ¿cómo funcionan exactamente?


          El receptor GPS (Global Positioning System, Sistema de Posicionamiento Global) en pocos segundos y con suma precisión, determina la posición exacta del usuario. La antena del sistema capta las señales de los satélites constantemente. Sus movimientos se registran en tiempo real.
          El sistema de navegación accede a los datos cartográficos de manera instantánea, muestra la posición exacta del receptor GPS en un entorno real y calcula el itinerario. Cuando entre en servicio el sistema Galileo los dispositivos actuales de navegación a bordo y portátiles funcionará junto con la red estadounidense existente y serán totalmente compatibles.
          El asistente ofrece una guía detallada hasta el destino, utilizando los datos cartográficos para calcular el mejor trayecto y facilita al conductor instrucciones giro a giro.

          Según datos de Tele Atlas, una vez en marcha, los actuales sistemas de navegación permiten al conductor reducir en un 5% la distancia de sus trayectos y en un 13% la duración total de sus viajes, ya sean por ciudad o por carretera. Asimismo, gracias a esta conducción guiada giro a giro, los automovilistas pueden disminuir, por término medio, un 37% los giros equivocados y un 33% el número de paradas para reconducir un vehículo después de tomar direcciones incorrectas. Un mejor cálculo y elección del trayecto conlleva un importante ahorro de combustible para los usuarios, que puede llegar a disminuir hasta el 12,5% del consumo, y por consiguiente una reducción de la emisión de sustancias
          Seguridad

          Eli Hodapp

          A pesar de las innumerables prestaciones que ofrecen estos navegadores, son muchos los que denuncian que su programación durante la conducción supone un grave riesgo. Tanto es así que la Dirección General de Tráfico (DGT) podría llegar a plantearse prohibir la manipulación de este asistente con el motor en marcha, tal y como acaba de anunciar el director del organismo, Pere Navarro.

          De hecho, las distracciones son una de las principales causas de los accidentes en carretera. Según la Fundación Mapfre, estuvieron presentes, como factor concurrente, en cerca del 40% de los siniestros ocurridos en 2005. Además, los accidentes por distracción del conductor crecieron un 75% en la década 1993-2003.

          Esta realidad resulta preocupante y algunas voces apuntan que podría explicarse por el aumento de los accesorios que se incorporan al automóvil, entre ellos el navegador y el móvil. Pero el navegador "tiene una utilidad excepcional", sobre todo en lugares que no se conocen -reconoce el responsable de Tráfico- sin dejar de insistir en que su reprogramación mientras se conduce "también es una distracción". Su primer consejo es que la manipulación de dicho dispositivo se efectúe "con el automóvil parado", porque en "marcha es peligroso".

          El Instituto de Seguridad Vial de Mapfre acaba de hacer público su estudio "Navegadores". En él destaca que la utilidad de esta tecnología es evidente y que aporta una importante ventaja en materia de seguridad, "ya que un conductor perdido es un conductor peligroso e impredecible". Sin embargo, concluye que usar con las manos este aparato estando al volante distrae tanto como los teléfonos móviles.

          Rafael Gil-Casares, director general de Tele Atlas Iberia, empresa dedicada a la cartografía que proporciona datos y mapas a los fabricantes del software que compilan soluciones de navegación y localización, va más allá: "No sólo es importante utilizar bien el navegador sino actualizarlo, porque la realidad cambia; lo que antes era un cruce ahora es una rotonda, una calle de doble sentido que se ha convertido en otra de sentido único... Difícilmente alguien podrá circular por la M-30 si su navegador no la incluye".

          Por contraposición a las voces alarmistas en contra del uso del navegador, desde Tele Atlas se asegura que "la precisión de la ruta y sentidos del tráfico de los mapas digitales, así como la exactitud de las distintas señalizaciones (pasos a nivel, puentes, carreteras cortadas, etc.) ayudan a reducir en un 2,5% cualquier posible riesgo de choque o accidente, contribuyendo así a mejorar la seguridad vial y evitar la siniestralidad".

          La red de carreteras y calles de España cambia cada año en torno a un 20%, debido a las variaciones que experimenta el tráfico para adaptarse a las exigencias de planificación urbanística y de circulación, según revela un estudio presentado el mes de enero por Tele Atlas. Este proveedor mundial de mapas digitales y contenidos dinámicos dispone de una base de datos de 280.000 kilómetros en España. Sus datos en CD, DVD o tarjetas se encuentran en los concesionarios de automóviles y pueden comprarse en www.navshop.com para marcas tan conocidas como TomTom.




          Conclusiones

          El Instituto de Seguridad Vial de Fundación Mapfre hizo una prueba de conducción en circunstancias reales. Sus principales conclusiones son las siguientes:


          Cuando el navegador da una orden de voz se produce un momento crítico, porque el conductor se 'desconecta' de la circulación para dirigir su atención al navegador.

          Si las instrucciones son confusas, el conductor tiende a disminuir notablemente y de forma involuntaria la velocidad.

          Si el conductor se siente perdido y busca auxilio en el navegador, disminuye su percepción de la señalización.

          En momentos de duda a la hora de seguir un itinerario, se producen reacciones espontáneas que crean situaciones de peligro para el resto de usuarios de la vía: frenazos, maniobras bruscas, giros inesperados, etc.

          Mientras se recalcula una ruta para buscar un itinerario alternativo, el conductor circula más lento e indeciso de forma involuntaria.

          Si las indicaciones son muy seguidas, el conductor tiende a buscar el itinerario en la pantalla desviando su vista de la vía.

          El navegador nunca debe ser manipulado durante la conducción. Hay que ajustar el sistema antes de iniciar el viaje; pantalla (brillo, contraste, tamaño, etc.), escala, presentación de la ruta, idioma, tipo de información, etc.

          Si se deben introducir modificaciones, hay que detener el vehículo en un sitio seguro.
          Leer más...

          Cómo organizar el equipaje en el coche: El peso, la distribución y la sujeción, los puntos clave

          Cómo organizar el equipaje en el coche: El peso, la distribución y la sujeción, los puntos clave

          Un exceso de peso incrementa el consumo y varía el centro de gravedad, aumentando las posibilidades de sufrir un accidente

          Ante la preparación de un largo viaje en coche, iniciar la ruta con la conciencia tranquila tras haber visitado el taller para su puesta a punto es tan importante como equilibrar el volumen del equipaje que nos acompaña con su peso. Un vehículo sobrecargado, o con la carga distribuida de forma incorrecta, aumenta la posibilidad de sufrir un accidente. Maletas y demás bultos deben repartirse de manera ordenada para que no comprometan la estabilidad del vehículo, molesten a los ocupantes o dificulten los movimientos o la visibilidad del conductor.

          El equipaje justo y bien distribuido

          • Distribuya los bultos de forma que los más pesados, aunque no sean los más voluminosos, estén debajo: las maletas más grandes y rígidas deben colocarse en el fondo y el resto del equipaje encima. Así mantendrá el centro de gravedad del vehículo lo más bajo posible.
          • Coloque la carga en el maletero de forma compensada para que no afecte a la estabilidad del coche. No ponga todo lo pesado a un lado y lo menos pesado a otro.
          • Si viaja con las plazas traseras libres, abroche los cinturones de seguridad de las mismas. Evitará que, en caso de colisión, los respaldos traseros cedan y las maletas lesionen a los ocupantes.
          • No olvide que en ningún caso la suma del peso en vacío del coche más la de los ocupantes y la del equipaje debe superar el peso máximo autorizado que figura en la tarjeta de características técnicas del coche.
          • No coloque el equipaje dentro del habitáculo del vehículo, ya que puede resultar muy peligroso en caso de frenazo o accidente. Además, si viaja con niños es fundamental que gocen de un mínimo de espacio y de movilidad para que no se sientan oprimidos e inquietos.
          • Tenga en cuenta que la existencia en el interior del coche de objetos con aristas o superficies cortantes aumenta el riesgo de lesiones de los ocupantes en una colisión.
          • Coloque todos los objetos - incluso los más ligeros - en el maletero del coche. Nunca los deposite en la bandeja trasera. Además de reducir el campo de visión del conductor, se pueden convertir en peligrosos proyectiles ante una colisión. Una simple botella de agua equivaldría a una masa de 25 kilos en una colisión provocando serias heridas a los pasajeros.
          • Recuerde que el comportamiento del coche cambia cuando va cargado. La principal consecuencia, además de la pérdida de potencia -más evidente cuanto menor motor tenga-, es que en caso de frenada notaremos que la distancia se alarga.

          Una buena sujeción es imprescindible

          • Siempre que sea posible y una vez terminado el proceso de carga, rodee el equipaje con una red protectora anclada a los puntos de sujeción previstos para ello en el maletero. De esta forma, en caso de producirse una maniobra brusca o un accidente, limitará el desplazamiento de la carga y su posible irrupción en el habitáculo.
          • Evite llevar el equipaje en la baca del coche. Cuando sea imprescindible, impida que los bultos sobresalgan del perímetro del vehículo y asegúrese de que estén firmemente sujetos y que no quede la parte delantera más elevada que la trasera. Las mejores bacas son las cerradas, también llamadas cofres portaequipajes, concebidas como maleteros herméticos, con cerradura y forma aerodinámica.

          Cofres portaequipajes

          Elija el modelo más adecuado a sus necesidades

          • El uso del cofre aporta una gran seguridad en cualquier desplazamiento que realice porque evitará posibles desprendimientos del techo, como puede pasar con otros sistemas más sencillos -las bacas- que van acoplados al techo del vehículo.
          • Escoja el modelo adecuado a la carga que transporta habitualmente -hay cofres con capacidad de hasta 450 litros-, acorde con el tamaño de su vehículo. Hay modelos "cortos" y cuadrados, de aproximadamente 1?40 metros, y "largos", de hasta 1?90 metros de longitud.
          • Los cofres portaequipajes son relativamente caros (de 120 euros a 600) y suponen un estorbo cuando no se usan porque se necesita un lugar para guardarlos. Sopese bien la conveniencia de su compra si no lo va a usar con cierta frecuenc
          • Los modelos más prácticos son los que se abren desde ambos lados. Facilitan la colocación del equipaje y su acceso, y en caso de rotura de una de las cerraduras el cofre no queda inutilizado.
          • Los modelos con apertura hacia atrás dificultan la colocación de la carga en la parte delantera del cofre si el ángulo de abertura es reducido.
          • Tenga en cuenta la carga máxima del techo de su vehículo (figura en el manual del coche).

          Carga, bien distribuida

          • Coloque los bultos más pesados en el maletero y los más ligeros en el cofre.
          • Fije bien la carga con "pulpos" o cintas para evitar que se deslice.
          • Saque más partido al espacio disponible metiendo equipaje que vaya a guardar en el cofre en bolsas pequeñas y flexibles. Evite las maletas grandes y rígidas: son más pesadas y crean espacios muertos que impiden aprovechar su capacidad.

          Sea precavido

          • Sepa que para colocar el cofre en el coche debe adquirir unas barras acordes con su vehículo y con el sistema de instalación y anclaje del aparato.
          • El cofre portaequipajes debe ir centrado en el techo del coche, sin sobresalir.
          • Antes de cada viaje, y a intervalos periódicos durante el trayecto, compruebe que el cofre está fijado con seguridad en las barras portaequipajes.
          • Una vez instalado, tome la precaución de medir la altura total de su vehículo, barras y cofre incluidos (puede aumentar hasta 60 cm.), sobre todo ante la posibilidad de tener que estacionarlo en un parking cubierto.
          • La seguridad es el principal punto débil de estos complementos, en especial en los más sencillos, por lo que no está de más elegir un modelo que incorpore un buen cierre de seguridad. Evite dejar dentro objetos de valor.
          • Tenga en cuenta que el cofre portaequipajes modifica el comportamiento (sensibilidad al viento lateral, comportamiento en curvas y al frenar), de manera especial si está lleno.
          • No deje instalado el cofre portaequipajes cuando no sea necesario porque afecta a la aerodinámica del vehículo y con ello al consumo, aumentándolo entre un 10% y un 15% dependiendo de sus dimensiones.
          Leer más...

          Consejos para conducir en un atasco

          Consejos para conducir en un atasco
          Informarse de la situación de las carreteras antes de salir de casa y circular con el depósito lleno son algunas recomendaciones que ayudan a minimizar los efectos de un atasco

          Javier Sanz
          25 de abril de 2007

          Si por cualquier eventualidad nos vemos inmersos en un atasco, conviene conocer de antemano algunos extremos y seguir ciertas pautas para minimizar sus efectos. Intentar controlar la situación con sentido común, escuchar la radio y avisar del retraso son algunos consejos que harán que el contratiempo sea más llevadero.

          El atasco se produce cuando la cantidad de vehículos que circulan por la vía rebasa su capacidad. Normalmente se calculan 2.000 vehículos por hora para un carril de autovía y 1.500 para las carreteras convencionales.

          El detonante puede ser un semáforo, una rotonda, un carril cortado por obras u otros factores imprevisibles como un accidente, un aguacero intenso o cualquier otra circunstancia que obligue a algunos vehículos a reducir la velocidad, como la incorporación de vehículos a la vía o cambios frecuentes de carril.

          Es muy conocido el fenómeno de los atascos por causa de los 'mirones'. Cuando se produce un accidente, hay conductores que circulan por la calzada de sentido contrario que reducen la velocidad para observar el accidente, causando una inesperada retención a sus espaldas con el consiguiente riesgo de provocar una nueva colisión por alcance.

          Con circulación detenida, se calcula que cada conductor arranca un segundo más tarde que el que lo precede. Es un efecto "acordeón": en un kilómetro de cola, el último coche arrancará dos minutos y medio más tarde que el primero. Si es de 20 kilómetros hará falta casi una hora simplemente para que todos los coches se pongan en marcha.

          Consideraciones y algunas pautas

          Dentro de un atasco, conviene tener en cuenta algunos consejos y seguir ciertas pautas para minimizar sus efectos:


          La información de tráfico en la radio puede servir de gran ayuda para evitar el atasco o para buscar alternativas en caso de estar atrapado.
          Los GPS pueden ayudar a no caer en un atasco, pero sólo si son capaces de contactar con los datos de la policía municipal y saber de antemano los niveles de circulación en cada calle.
          No cambiar injustificadamente de carril.
          En caso de incorporarse al tráfico desde otra vía, hay que respetar la "cremallera": cada vehículo cede el paso al primero de la cola que se incorpora. Es un comportamiento previsible que aporta fluidez.
          En la cola de incorporación no hay que saltar a la vía principal antes que los coches que estén delante. Esta actitud obliga a frenar a varios vehículos complicando un poco más la situación.
          Procurar la mayor fluidez posible en estas "cremalleras". Las peleas por "meter el morro" y ganar cuatro metros obligan a frenar y retrasan el final del atasco.
          Si se prevé una retención larga, es necesario comprobar que se cuenta con suficiente combustible. En un atasco el coche gasta mucha gasolina al mantener tanto tiempo el motor "al ralentí". El consumo por kilómetro puede ser mayor en una gran congestión que marchando a 120 km/h en una autopista.
          Si las paradas son muy prolongadas, conviene parar el motor. Se calcula que es rentable desconectar un motor moderno de inyección de gasolina si se va a estar parado más de dos minutos.
          Se han puesto de moda los vehículos todo-terreno de lujo para circular por la ciudad. Son los peores coches para formar parte de un atasco: pesados y poco ágiles y consumen cantidades escandalosas de gasolina. Son más altos que los demás vehículos, pero ver el atasco desde más arriba no ayuda a que acabe antes.
          Después de salir del atasco nunca se debe intentar recuperar el tiempo perdido. El día podría completarse con una cuantiosa multa o, peor, con un accidente causado por el nerviosismo. Mejor usar el móvil y avisar del retraso.

          Después de todas estas observaciones, hay que insistir en la importancia de no obcecarse con el coche. La mejor forma de no sufrir en un atasco es utilizar el transporte público: trenes, metro y tranvías rara vez sufren retenciones. Los autobuses en las grandes ciudades transitan la mayor parte de su recorrido por carril-bus.

          El RACE aporta además otras consideraciones a tener en cuenta:


          En caso de atasco dentro de un túnel se deben encender los intermitentes de emergencia; no detenerse muy cerca del vehículo de delante; apagar el motor, y no abandonar jamás el vehículo a no ser que el centro de control lo indique claramente.
          Cuando circulemos con niños en el vehículo y nos veamos atrapados en un atasco hay que procurar distraerles con juegos y pasatiempos adecuados. Se trata de evitar que se cansen y de que acaben poniéndonos nerviosos con su comportamiento.
          Sobre todo en épocas de calor, es importante tener a mano agua o refrescos, bebidas que se pueden conservar en una pequeña nevera.

          Mucha paciencia

          Es difícil que un conductor tranquilo contagie a sus vecinos de atasco. Sin embargo, en cuanto el primer impaciente toca el claxon, esta conducta se ve inmediatamente jaleada por un coro de ruidosos pitidos que no logran arreglar nada; todo lo contrario, lo empeoran.

          Dorita Nazábal, psicoterapeuta cognitivo conductual del centro Tadi de Bilbao, explica que los atascos generan una situación de ansiedad y agresividad. La ansiedad es la respuesta adquirida por la especie humana durante su evolución para afrontar los peligros, una respuesta buena que se convierte en un problema cuando es desproporcionada.

          En un atasco es lógico sentirse incómodo, molesto y con un poco de ansiedad. "Las personas se sienten atrapadas en esa situación antinatural, con la sensación de que la circunstancia controla su vida y no pueden hacer lo que quieren", afirma la experta.

          Lo más habitual es desarrollar agresividad a través de pitidos, gritos o insultos. El exceso de ansiedad también puede provocar los denominados "síntomas autonómicos": tensión muscular, irritabilidad, aceleración del ritmo cardiaco, sequedad en la boca, ahogo, temblores, palpitaciones... Estos síntomas serán más patentes cuanta menor tolerancia a la frustración tenga la persona y cuanto más controlador sea su carácter.


          Soluciones
          La psicóloga del centro Tadi insiste en la necesidad de controlar el cuerpo y la conducta, ya que pitar o insultar no soluciona nada. Por eso, Nazábal propone cinco pautas:


          Aceptar la situación: estamos atrapados en un atasco y la solución no depende de nosotros.
          Tolerar la frustración: no es un sentimiento agradable, pero hay que saber sufrir el atasco sin generar agresividad.
          No retroalimentar la frustración repitiendo frases negativas o lamentando constantemente la situación.
          Intentar distraerse: encender la radio, observar a la gente, el paisaje... siempre que no suponga una merma de seguridad en la conducción.
          Intentar evitar en lo posible el atasco: hay mucha gente que soporta retenciones diariamente por no ser capaz de levantarse 20 minutos antes.
          Leer más...